Diócesis de San Cristóbal de Las Casas
Provincia de Chiapas

VALORAR  LAS RELACIONES FAMILIARES

La vergüenza es  un sentimiento de incomodidad producido por el temor a hacer el ridículo ante alguien, Amigos oyentes de este programa,  “Vida Interior”, en Radio Tepeyac: Mi saludo y una expresión de afecto a quienes nos escuchan.

Si el tema que hoy nos proponen es: el de valorar las relaciones familiares; me atrevo a expresar que entre los muchos oyentes, aunque no nos conozcamos personalmente, sí  se establece entre nosotros una relación que se puede parecer a la de sentirnos familia: porque los vínculos familiares no son  estrictamente los de la sangre, son los del corazón y del pensamiento; así pues escuchar y atender con cierta continuidad nuestro programa: nos permite suponer que en nuestra mente y en el corazón va apareciendo un sentir y un aprecio: si en que lo que hallamos en cada programa coincide con nuestros pensamientos, con nuestros deseos y hasta con  nuestras opciones de vida.

Lo que sugiere pues el encabezamiento del programa de hoy: “Valorar las relaciones familiares”; entendemos que no se reduce a reconocer que por nuestras venas corre una misma sangre; sino que lo que de verdad nos hace ser familia: habita y se asienta en nuestro corazón.

Porque hermanos; valorar significa: apreciar, estimar, querer  y hasta soñar en aquello no se ha de acabar nunca. Y lo que para cada uno de nosotros no tiene fin ni límites, y a la vez es irrenunciable: es el AMOR.

Desde la distancia y desde los medios de comunicación que hacen posible este programa: no podemos apreciar y menos evaluar; el caudal de Vida Interior que ocupa el corazón de todos los oyentes y de quienes nos implicamos en este servicio; nosotros no, y cuando decimos nosotros, nos referimos a  todos: a quien les habla y lógicamente a Ustedes que escuchan.

Pero el Señor sí lo sabe, sí lo conoce, y lo que es más importante y decisivo es que Él es quien se implica en nuestras vidas: todos y todas cabemos en su corazón; y el título de la emisión de hoy: Valorar las relaciones familiares: dejemos que sea el Señor quien haga su evaluación;  porque para nosotros nuestro único quehacer es el de DEJARNOS AMAR POR ÉL.